Aug 31, 2007


Ahora sólo me queda buscarme de amante
la respiración

No mirar a los mapas, seguir en mi mismo

No andar ciertas calles,olvidar que fue mío una vez cierto libro

O hacer la canción

Y decirte que todo esta igual

la ciudad, los amigos y el mar

esperando por ti,esperando por ti.


Sigo yendo a Teté semana por semana

te acuerdas de alláHoy habló de fusiles despidiendo muertos

Yo se que ella me ama

Es por eso tal vez que te siento en su sala,

aunque ahora no estás.


Y se siente en la conversación,

o será que tengo la impresión,

de la ausencia y de ti,

de la ausencia y de ti.


No quisiera un fracaso en el sabio delito

que es recordar.

Ni en el inevitable defecto que es

la nostalgia de cosas pequeñas y tontas

Como en el tumulto pisarte los pies

Y reír y reír y reír,

Madrugadas sin ir a dormir.

Si, es distinto sin ti.

Muy distinto sin ti.


Las ideas son balas hoy día y no puedo

usar flores por ti.

Hoy quisiera ser viejo y muy sabio y poderte decir

lo que aquí no he podido decirte,

hablar como un árbol

con mi sombra hacia ti.

Como un libro salvado en el mar,

como un muerto que aprende a besar,

para ti, para ti,

para ti, para ti.

Aug 25, 2007


Las tardecitas de Buenos Aires tienen ese qué sé yo, ¿viste?

Salís de tu casa, por Arenales.

Lo de siempre: en la calle y en mi...

Cuando, de repente, de atrás de ese árbol, se aparece él.

Mezcla rara de penúltimo linyera y

de primer polizonte en el viaje a Venus: medio melón en la cabeza,

las rayas de la camisa pintadas en la piel, dos medias suelas clavadas en los pies,

y una banderita de taxi libre levantada en cada mano.

¡Ja, ja! Parece que sólo yo lo veo.


Porque él pasa entre la gente, y los maniquíes le guiñan;

los semáforos le dan tres luces celestes,

y las naranjas del frutero de la esquina le tiran azahares.

Y así, medio bailando y medio volando, se saca el melón, me saluda,

me regala una banderita, y me dice...


Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...

No ves que va la luna rodando por Callao;

que un corso de astronautas y niños, con un vals,me baila alrededor...

¡Bailá! ¡Vení! ¡Volá!

Ya sé que estoy piantao, piantao, piantao...

Yo miro a Buenos Aires del nido de un gorrión;

y a vos te vi tan triste... ¡Vení! ¡Volá! ¡Sentí!

...el loco berretín que tengo para vos:


¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!Cuando anochezca en tu porteña soledad,

por la ribera de tu sábana vendré

con un poema y un trombóna desvelarte el corazón.


¡Loco! ¡Loco! ¡Loco!Como un acróbata demente saltaré,

sobre el abismo de tu escote hasta sentir

que enloquecí tu corazón de libertad...¡Ya vas a ver!


Y, así diciendo, El loco me convida

A andar en su ilusión super-sport,

y vamos a correr por las cornisas¡

con una golondrina en el motor!

De Vieytes nos aplauden: "¡Viva! ¡Viva!",

los locos que inventaron el Amor;

y un ángel y un soldado y una niña

nos dan un valsecito bailador.

Nos sale a saludar la gente linda...

Y El loco, loco mío, ¡qué sé yo!,provoca campanarios con su risa,

y al fin, me mira, y canta a media voz:


Quereme así, piantao, piantao, piantao...

Trepáte a esta ternura de locos que hay en mí,

ponete esta peluca de alondras, ¡y volá!

¡Volá conmigo ya! ¡Vení, volá, vení!

Quereme así, piantao, piantao, piantao...

Abrite los amores que vamos a intentar

la mágica locura total de revivir...

¡Vení, volá, vení! ¡Trai-lai-la-larará!

¡Viva! ¡Viva! ¡Viva!¡Loco él y loca yo!¡Locos!


¡Locos! ¡Locos!¡Loco él y loca yo!

Jul 13, 2007

la duda

Tengo dudas de si prefiero el verde o el naranjo, si quiero tomar cafè o té, si me duele el corazón o el orgullo...si me siento apesadumbrada de la vida o de la muerte.


Tengo dudas de si prefiero dormir hasta tarde o elegir la mañana provechosa, de si quiero salir o quedarme, cantar o escuchar, llorar, reir o gritar.



Tengo dudas de mi, no de ti..de mi historia, de mis ojos y de los ojos amigos o desconocidos, quizás planteando la justa duda, tengo duda de lo liviano, y de si prefiero la tristeza que trae lo pesado.



Tengo dudas del futuro, del azar, de la suerte o el empeño, de la historia y del destino, de las vueltas de la vida o lo circular del mundo.



Tengo dudas de si quiero ver en sepia o en colores..de si me gusta lemebel o benedetti....o quizás en su propia duda ninguno...la misma duda que me hace dudar si me emociona màs esta música o la otra o si prefiero la sensación de los pies en la arena o los pies en el agua.



Ya no sé y dudo si prefiero la primavera o el verano, si me gusta el día o la noche....dudo sin querer dudar...en el fondo, no dudo y decido...decido que puedo decidir..dudar..y volver a decidir.



No dudo que me gusta más la alegría...no dudo que tú eres alegría....y sigo dudado del mundo, del destino, las olas y el camino...que me lleva, nos lleva, me lleva?...donde?dudo.

Jul 12, 2007


aqui....es mi parte favorita de la ópera. La Traviata.

Jun 28, 2007

Porque trato de no ponerme idiota..pero a veces me sale


BALADA DEL MAL GENIO



Hay días en que siento una desgana

de mí, de ti, de todo lo que insiste en creerse

y me hallo solidariamente cretino

apto para que en mí vacilen los rencores

y nada me parezca un aceptable augurio.


Días en que abro el diario con el corazón en la boca

como si aguardara de veras que mi nombre

fuera a aparecer en los avisos fúnebres

seguido de la nómina de parientes y amigos

y de todo indócil personal a mis órdenes.


Hay días que ni siquiera son oscuros

días en que pierdo el rastro de mi pena

y resuelvo las palabras cruzadas

con una rabia hecha para otra ocasión

digamos, por ejemplo, para noches de insomnio.


Días en que uno sabe que hace mucho era bueno

bah tal vez no hace tanto que salía la luna

limpia como después de jabón perfumado

y aquello si era auténtica melancolía

y no este malsano, dulce aburrimiento.


Bueno, esta balada sólo es para avisarte

que en esos pocos días no me tomes en cuenta.


Mario Benedetti

Jun 14, 2007

Algo de información.


Jueves 21 de Junio- Centro de extensión UC-19:30 hrs



Oratorio Elías, Op. 70Felix Mendelssohn Bartholdy (1809-1847)


Dos grandes oratorios nos ha legado Mendelssohn: San Pablo, de 1837, y Elías, cuya gestación comienza pocos meses después del exitoso estreno del primero.

Ambos son, indiscutiblemente, obras maestras, quizás los mejores representantes del género después de las piezas análogas de Handel.


Recordemos, para empezar, en qué consiste la forma oratorio. Por tal entendemos una composición basada en un libreto religioso o profano -pero en todo caso de carácter contemplativo-, para ser interpretada por coro, voces solistas y orquesta en la iglesia o en una sala de concierto, sin escenografía ni vestuario.

Por poco podría afirmarse que un oratorio es como una ópera desprovista de elementos teatrales, de no ser porque -y esta es una importante diferencia- el oratorio es una forma mucho más seccionalizada que la ópera, donde el discurso musical tiende a ser más fluido y continuo. Otras diferencias significativas con respecto a la ópera son el mayor énfasis en la parte coral, el frecuente uso de un narrador, y la ausencia de los diálogos y las réplicas rápidas que caracterizan al género lírico.

Aunque la historia del oratorio se remonta a mediados del siglo XVI, es Georg Friedrich Handel quien, con obras como El Mesías, Israel en Egipto, Judas Macabeo y Jefta confiere al género una dignidad y grandeza artística que no reencontraremos sino en Haydn (La Creación, Las Estaciones) y en las dos obras ya mencionadas de Mendelssohn. Junto con la Sinfonía Cántico de Alabanza, estamos aquí en presencia de las tres piezas corales más señeras del autor del Sueño de una Noche de Verano.


Durante varios años Mendelssohn se hizo asesorar por sus amigos Carl Klingemann y Julius Schubring sobre los aspectos literarios de Elías, pero el proyecto sería pospuesto hasta que en junio de 1845 recibiera una comisión del Festival de Birmingham para la composición de un nuevo oratorio. De consuno con Schubring, Mendelssohn preparó el libreto en alemán a principios de 1846, luego supervisó la traducción al inglés de William Bartholomew. El propio compositor dirigió el estreno, acontecido en Birmingham Town Hall, el 26 de agosto de 1846. La obra fue acogida con delirante entusiasmo. El periódico The Times reportó: „Nunca ha habido un triunfo musical tan espontáneo, un reconocimiento tan instantáneo del valor de una obra de arte como durante el estreno de Elías, de Felix Mendelssohn.

El autor, crítico exigentísimo de su propia obra, no se dio sin embargo por satisfecho, y tras reescribir varios de los recitativos presentó una segunda versión -hoy en día juzgada definitiva- en la Sacred Harmonic Society de Londres, en abril de 1847, actuando él nuevamente como director.

A la segunda de estas interpretaciones asistieron la reina y el príncipe Alberto. El estreno en Alemania tuvo lugar en Hamburgo, en octubre de 1847, pero para entonces el compositor estaba demasiado débil para ocupar el podio: moriría menos de dos meses más tarde, a los treinta y ocho años de edad. Durante mucho tiempo, Elías sería juzgado el mejor oratorio jamás escrito, después del Mesías de Handel, y Mendelssohn siempre sostuvo que era su mejor obra, en cierto modo también su testamento musical. A pesar de que su inglés no era perfecto, revisó escrupulosamente la traducción, e hizo los ajustes musicales necesarios en las líneas melódicas de los cantantes para que los acentos y la prosodia del inglés fuesen respetados. Mucho más que en Alemania, Mendelssohn encontró auditorios receptivos en Inglaterra, y su cordial relación con la realeza le hizo sentirse siempre a gusto en este país.


Elías está estructurado en dos extensas partes, cada una de ellas integrada por veintidós números entre los que encontramos oberturas, arias, recitativos, duetos, tríos, cuartetos, dobles cuartetos, ariosos, y sobre todo espléndidos números corales. Lo primero que nos llama la atención es que el risueño y afable Mendelssohn se sintiera atraído por Elías, el más severo y vengativo de los profetas. En San Pablo había escogido un tema que no era sino una gran alegoría de su propia familia, cristianizada desde que el compositor era un niño. Aun cuando nada nos haga dudar de la sinceridad de su fe luterana -tal cual queda testimoniada en el uso de corales protestantes en su Sinfonía de la Reforma-, hay en Elías una corriente subterránea de judaísmo que recorre la obra de principio a fin. Tal como lo han señalado varios musicólogos, si bien Elías en nada contradice los dogmas cristianos -especialmente en lo atinente a la venida de Cristo-, su concepción de Dios es más bien judaica, y se aproxima mucho al temible y justiciero Jehová del Antiguo Testamento.

Algo más: Mendelssohn fue un hombre profundamente conservador, convencido de que el mundo -y con él la música- corría hacia la total decadencia moral y estética (ya había padecido las intrigas y envidias de la corte de Berlín, donde su sueño de fundar una nueva resurgencia del arte prusiano había sido saboteado por esos pigmeos intelectuales que rodean siempre a los hombres y mujeres de genio). En una carta que escribe en 1838 a Schubring, refiere: „He imaginado a Elías como un verdadero profeta, el tipo de hombre que hoy en día necesitamos: fuerte, vigilante y sí, irascible, temible e introspectivo, en contraste con los pusilánimes que nos gobiernan desde la corte, y en las antípodas del mundo entero, un hombre sublime, como si morara entre las alas de los ángeles.

Al leer estas palabras, resulta difícil el no sentir que él se veía a sí mismo como un Elías musical, un restaurador del viejo régimen musical, el hombre que había redescubierto a Bach y había rendido tributo a Haydn, Mozart, Beethoven y Schumann, en suma, el custodio de una tradición musical contra la cual atentaban peligrosamente los iconoclastas Berlioz, Liszt y Wagner. Su misión -así lo sintió él, por lo menos- consistía en restablecer los venerables valores estéticos del pasado. Se trata de una gestión musical que no difiere en lo sustantivo de la que Brahms llevaría a fruición años después en su Réquiem Alemán. Demasiado modesto como para confesar su identificación con el profeta, resulta evidente que Mendelssohn se veía a sí mismo como el correlato musical de Elías.

El papel de centinela religioso y ético del gran profeta era en muchos aspectos afín al rol que, en el terreno musical, Mendelssohn se creyó en el deber de encarnar. Sea como fuere, estamos aquí en presencia de una obra maestra consumada e indiscutible, un monumento de la música.

May 26, 2007

LA HISTORIA DE "RACHEL"

Esta perrita, es rachel. Muchos la vemos día a día en los pasillos del Campus Oriente siguiendonos..durmiendo..comiendo, en fin...esa es su casa...

...pero, cuàl era su casa antes?

Nace en Pomaire, es la "hija" de Don Josè el dueño de las carnicerías del pueblo...así que podemos ver que comida no le falta!.
Tambièn es lazarilla de Doña Marta. la artesana más vieja de Pomaire que es cieguita.

Como llega a Santiago? Por amor. cada fin de semana Pomaire se llena de turistas que vienen a comprar artesanía...un día, vió pasar en la parte trasera de una camioneta blanca...al amor de su vida. Así decide en el primer camión frigorífico, partir a Santiago. Llega a la comuna de La Florida y así, inmediantamente se lanza en su búsqueda. Camina y camina....se va haciendo vieja, y enfermando de frío a veces , de hambre otras...hasta que apunto de desmayar...llega al Campus Oriente.
Aquí, encuentra abrigo, amistad....cariño. Decide quedarse y cambiar su nombre...ella antes no era Rachel como la conocemos...era la freak "cuchara" o Cucha como la llamaban ....y como siempre quiso ser una estrella...pasó a ser "RACHEL" la estrella de la Puc, en un Campus donde se respiran las artes.
Y así la vemos hoy día a día...como una estudiante màs!.